Mi experiencia haciendo terapia con Lorena ha sido muy transformadora. Después de años trabajando la ansiedad y el trauma desde un enfoque más mental, llevarlo al cuerpo me ha ayudado a desbloquear partes a las que no puedes acceder desde la mente.

Con Lorena he visto cambios en mí que no son conscientes, que suceden dentro y no los procesas desde la razón.

Empiezas a darte cuenta de cómo respiras si estás estresada, de cómo colocas el mentón cuando bailas, de cómo olvidas ciertas partes del cuerpo a las que no pones atención en tu día a día. Y al ponerles conciencia hay nudos que se deshacen sin más, porque escuchas al cuerpo, le das espacio a lo que te pide, y eso trae cambios.

Lorena te acompaña con un respeto muy profundo a incorporar otros lenguajes con los que comunicarte contigo misma y entender qué necesitas. Para mí, salir de lo mental ha sido un paso importante para empezar a sanar heridas cuyas memorias estaban en el cuerpo.

Pienso que cualquier terapia mental debería de ir de la mano siempre de un acompañamiento como el que ofrece Lorena, porque complementar el discurso verbal con un espacio en el que sentir las emociones, moverlas y liberarlas, debería ser parte indisociable de cualquier proceso de sanación personal.

Terapia individual